México.- Eulalio Ferrer, a quien se recuerda mañana a cuatro años de su muerte, es considerado uno de los más destacados empresarios de la comunicación, quien dejó más de 30 obras sobre publicidad, comunicación y temas afines que hoy son referencia obligada en instituciones académicas de este país.
El también miembro de la Academia Mexicana de la Lengua es recordado a través del Premio Internacional que lleva su nombre y que distingue a personalidades que sobresalen por sus aportes para conocer, comprender y potenciar aquellos aspectos que definen al ser humano como un todo.
Eulalio Ferrer Rodríguez nació el 26 de febrero de 1920 en Santander, España. Hijo de un tipógrafo, corrector de un diario regional y militante socialista, señala la biografía del empresario de la comunicación publicada en el portal “letraslibres.com”.
A los 19 años fue nombrado capitán del ejército de la República como reconocimiento a su trabajo de animador en las juventudes socialistas de Santander, antecedentes que le valieron ser recluido en Argelès-sur-Mer, donde gracias a un soldado adquirió la edición del Quijote realizada por Saturnino Calleja, en 1906.
Como parte del exilio español, Ferrer se trasladó a México en 1940, donde comenzó a trabajar en la revista “Mercurio”, misma que tiempo después dirigió, y colaboró en el suplemento del periódico “Claridades”.
En 1946 fundó la agencia publicitaria “Anuncios Modernos”, que más tarde se cambió su nombre a “Publicidad Ferrer” y que durante varias décadas fue la agencia de este giro más importante de México, con oficinas en Nueva York, Estados Unidos y en otras ciudades.
Desde el foro televisivo y publicitario, creó, impulsó y auspició proyectos como “Charlas mexicanas”, “México lindo”, “Diálogos de la lengua”, “Encuentro” y, en el campo editorial “Cuadernos de Comunicación”.
Eulalio Ferrer no sólo se destacó en el ámbito publicitario, ya que también fue un promotor incansable de la cultura; a través de la fundación que lleva su nombre patrocinó numerosos proyectos en favor del arte, la lectura y la educación.
De acuerdo con la biografía del publicista que aparecen en la página de Internet “elboomeran.com”, como promotor creó el Coloquio Cervantino y fundó el Museo Iconográfico del Quijote, al que donó su valiosa colección de libros cervantinos y Quijotes, además de piezas de arte que aluden al tema.
Como escritor, Ferrer creó decenas de libros, entre los que destacan: “El lenguaje de la publicidad”; “De la lucha de clases a la lucha de frases”; “Información y comunicación” y “Los lenguajes del color”.
En 1933 fue nombrado miembro de número de la Academia Mexicana de la Lengua, Miembro correspondiente de la Real Academia Española y de la Academia Norteamericana de la Lengua Española.
Asimismo, perteneció a la Sociedad Mexicana de Estadística, a la Fundación de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y a los patronatos de la Biblioteca México, del Instituto Cervantes de España y el Pro Real Academia Española, de acuerdo con la cronología de Eulalio Ferrer publicada en el sitio web “premioeulalioferrer2012.unam.mx”.
Su talento en la comunicación y la publicidad lo llevaron a ser distinguido con diversos galardones, tales como el Premio “Cervantes en Guanajuato”, el Oscar de Oro de la Comunicación y el Premio Internacional de la Publicidad, así como las medallas otorgadas por la Ciudad de Alcalá de Henares y la International Advertising Association.
El 25 de marzo de 2009, Eulalio Ferrer murió en su casa en la Ciudad de México, a los 89 años, por causas naturales luego de sobrellevar por varios meses una frágil salud.
Fuente: http://www.veracruzanos.info/es-eulalio-ferrer-un-referente-obligado-en-instituciones-academicas/
